8 de septiembre de 2014

¿Te acuerdas del año 2011?




Por Pelantaro



Del disco duro

Archivado el 27 de julio de 2011 a las 8:07



¿Te acuerdas, mamá, del 2011? ¡Un año luminoso! ¡Cambiamos el país!

– Fue un año horribilis: tu padre apareció en DICOM por las 380 lucas de la cocina nueva. Nos atrasamos a causa de los gastos de la enfermedad de tu abuela. Tuvimos que pagar un millón y medio.

– Eso les pasó por confiar en los piratas de La Polar.

– Fue también el año del terremoto.

No, el terremoto fue antes.  ¡En 2011 estuve en huelga de hambre! ¿Ya te olvidaste?

– Ah, sí… Tu padre y yo teníamos terror de que te enfermaras.

– Y me llevaron comida, creían que era capaz de traicionar a mis compañeros.

– Podías haberte muerto.

– ¿Cómo no se daban cuenta? Los jóvenes estábamos cambiando el mundo, inundábamos las plazas de España, Egipto, Chile, cientos de miles, millones…

– Algunos eran bien violentos.

– ¿Violentos? ¡Por favor! Ustedes nos dejaron un país sin perspectivas para la juventud, donde los carabineros se entretenían apaleándonos: ¡esa era violencia!

– Tú no viviste la violencia de la dictadura. Queríamos que crecieras en un ambiente de paz.

– ¿De paz? ¿Que viviera feliz con universidades galácticas para ricos y rasqueli para los pobres? Nosotros rechazamos la paz de ustedes.

– Era mejor que nada.

– ¡Peor que nada! Yo bajé cinco kilos para cambiar las cosas y a las personas como tú les abrimos los ojos. Tumbamos a un ministro… no me acuerdo cómo se llamaba…

Lavín… Piñera gobernaba con ese y otros ministro salidos de Chacarillas.

– ¿Chaca… qué?

– Chacarillas, un happening de antorchas que hizo Pinochet con 77 jóvenes.

– Tú, dale con Allende y Pinochet… ¡prehistoria!

– ¡A Allende no me lo toques!

¿Por qué? Mientras denunciábamos el negociado de la educación, ustedes se dedicaban a desenterrar sus huesos.

– Gracias a eso se supo que se había suicidado.

– ¿Y qué más da que se suicidara o se muriera de un infarto?

– Se suicidó heroicamente cuando lo estaban bombardeando.

– Heroicamente…  Él quedó como un héroe, pero dejó a su pueblo en las garras de los milicos.

– Trató de cambiar las cosas.

– Pero el resultado fue al revés. ¡Las cosas las cambiamos nosotros en 2011!

– Ustedes no eran los únicos en este país. Recuerda que ese año se salvaron los 33 mineros, con el apoyo de todos los chilenos. Yo no dormí esos días.

– Fallaste de nuevo, mamá: eso fue el año anterior. En 2011 los mineros demandaron al Estado, culpable de la inseguridad de esa mina… y de todas las demás. Se cansaron de la farándula y reclamaron sus derechos, con el apoyo de todos… los jóvenes. ¡2011 fue un año histórico!

– Fue el año de otra tragedia: las nevadas en el sur, lo veíamos en la televisión, ¿te acuerdas?

– Y de la siniestra matanza en Noruega de ese rubio fascista: imágenes terribles.

– Algo positivo por lo menos: mataron a  Bin Laden y se casaron los príncipes William de Inglaterra y Alberto de Mónaco.

– Lo de Bin Laden fue cototo, pero ¿a quién le interesan tus principitos?

– Todos soñamos con príncipes y princesas.

– Hubo cosas más importantes en 2011: la pelea contra Hydroaisén,  la serie “Los Archivos del Cardenal”.
– ¡El escándalo que se armó con esa serie!

– Eso te muestra el país retrógrado en que vivíamos, mamá.

– Yo lloraba en cada episodio.

– Los jóvenes salvamos a Chile gracias a Twitter, Facebook, los SMS, las redes sociales. Nos informamos on line y no dependemos como tú del Mercurio, la Tercera y la revista Cosas. No le pedimos permiso a nadie.

– Cada generación tiene sus valores.

– En 2011, a fin de año, el centenario de Matta, el 11, 11, 11, sí que entusiasmó a los jóvenes. Su pintura nos interpreta.

– Porque cada generación tiene sus metas y sus modas.

– Mi meta es sacar el título y pagar la deuda con el banco por el costo de mi carrera. A mis hijos, tus nietos, les tocará luchar por la educación gratuita… si se pone de moda.