22 de abril de 2015

Un día perfecto


Ayer fue para mí un día perfecto.

- El Prof. Ewald Weitzdörfer me comunicó desde Regensburg que el último número de la revista Hispanorama, de los hispanistas alemanes, viene dedicado a las novelas de dictadores con un artículo inicial del Prof. Hugo Greff sobre mi novela Cadáver tuerto.
- La señora Margot Fernández, de Punta Arenas, a quien no conozco, perteneciente, según me dice, a una familia expropiada y anti UP, me felicitó por mi Biografía sentimental de Salvador Allende, documentada y objetiva, afirmó, y dijo que la recomendaría. Por primera vez alguien de ese sector alaba mi biografía.


- El abogado chileno-hispano Gonzalo Boye y el embajador de Chile en Roma Fernando Ayala, expertos en lanzas, me felicitaron desde Europa por el artículo El misterio del lanza chileno publicado en la revista Sábado de El Mercurio y dijeron que encargarían mi novela Lanza internacional.

- Eduardo Méndez, hijo de Armando Méndez Carrasco, me agradeció desde California la mención que hice de su padre escritor y antiguo carabinero en el atrículo de Sábado y me invitó para septiembre a la celebración del centenario de su progenitor.

- El editor de Sábado, a quien anuncié el envío de una boleta idológficamente verdadera por el artículo, a cuya escritura dediqué dos días, me dijo que no habían considerado pago por cuanto se trataba de una promoción de mi novela. Le respondí que no se preocupara.

- Agustín Edwards fue expulsado del Colegio de Periodistas y me alegra no haber recibido dinero de su parte, pues además sé que está muy pobre.