24 de junio de 2015

Patrimonio y desarrollo en Las Cruces


El Líder de San Antonio, 11 de junio de 2015
 
por Eduardo Labarca, escritor
            La declaración de Zona Típica de sus barrios Vaticano y Quirinal y del humedal de La Hoyada convierte a Las Cruces en una localidad atractiva y única en la provincia de San Antonio. Se conservan aquí decenas de casas particulares y edificios de congregaciones religiosas de largo historial. El escritor Gustavo Frías ha propuesto colocar en cada lugar una placa con el nombre del personaje que allí vivió, como la que he puesto en mi casa indicando que aquí tuvo su taller el pintor Juan Francisco González.
            Se habla ya de organizar visitas guiadas a los sitios y edificios de interés y caminatas o cicletadas que partan desde la Tenencia de Carabineros y sigan el arco del barrio Quirinal a lo largo de la playa subiendo luego al Vaticano, para culminar junto a la Estación de Biología Marina de la Universidad Católica, en la imponente Punta del Lacho, donde los artistas del grupo Los Diez soñaban con levantar una torre. Los hoteles, restoranes, mercados, cabañas, artesanos, así como un futuro café y centro de eventos deberán esmerarse al acoger a los turistas que lleguen individualmente o en grupo. Un comerciante lanzaba la idea de poner letreros con frases poéticas en diversos lugares y el Centro Cultural Nicanor Parra, la Biblioteca y la Agrupación Cultural de Las Cruces se han convertido en hervideros de proyectos e iniciativas.
            Ahora el Consejo de Monumentos Nacionales debe emitir un instructivo con los criterios que habrán de cumplir las fachadas, las construcciones e incluso los letreros. Su aplicación contribuirá a subrayar la fisonomía singular de Las Cruces, sin perjuicio de la variedad y las diferencias.
            Incumbe a la Municipalidad de El Tabo y Las Cruces, a su alcalde Emilio Jorquera, al Concejo Municipal, al servicio de Cultura y Turismo la misión de estimular el debate y echar a andar planes imaginativos, conseguir fondos y sacarle punta al desafío de la Zona Típica. El reconocimiento patrimonial debe impulsar el desarrollo de Las Cruces para orgullo y beneficio de todos sus habitantes, con participación de las dos juntas de vecinos, la Cámara de Comercio, el club deportivo, los clubes de la tercera edad, las personas de distintas actividades. Las normas que se dicten han de ser flexibles, para que la Zona Típica no cree dificultades, sino mayores posibilidades a los crucinos y crucinas.
            En Las Cruces no existe oposición entre patrimonio y desarrollo. Ambos van de la mano, potenciándose.